Dejar ir
DEJAR IR… expresión muy utilizada en terapia pero difícil de integrar en nuestro día a día. Hay que hacer un trabajo previo para poder dejar ir creencias antiguas que se volvieron obsoletas, actitudes que nos limitan o personas que no nos hacen bien.
Primero paso (con uno mismo o en terapia) sería revisar formas de pensar que nos sirvieron en el pasado por las circunstancias de ese momento, pero ya no son útiles en las circunstancias del presente.
Algunos ejemplos
- Antes lo más importante eran mis padres; ahora lo más importante es mi pareja o mis hijos.
- Antes lo más importante en mi trabajo era tener éxito haciendo horas extra si hacía falta; ahora lo más importante es la conciliación familiar.
- Antes lo más importante era quedar bien con los demás; ahora lo más importante es priorizarme yo y mis necesidades.
- Antes lo más importante era sentirme integradx en la sociedad y ahora lo más importante es sentirme feliz.
Una vez hemos identificado las creencias obsoletas para nosotrxs, el segundo paso es dejarlas ir asumiendo las consecuencias que ello conlleve. (A diferencia del primer paso, que es un trabajo interno, este segundo paso es con los demás)
- En el primer ejemplo sería asumir que nuestros padres puedan sentir ese cambio de importancia o lugar que les das como un abandono emocional y puedan reaccionar mal ante tu cambio de prioridades, haciendo chantaje emocional, haciéndose las victimas o juzgando tu decisión, También cabe la posibilidad de que entiendan el cambio natural de importancia para un hijo cuando tiene su propia familia.
- En el caso del trabajo sería asumir perder la fuente de autoestima o reconocimiento que nos daba trabajar al 200% y buscar ese reconocimiento y amor en otro lugar, como nosotros mismos o la pareja.
- En el tercer caso, sería poder sostener el juicio externo aunque nos cueste y a veces nos haga dudar de nosotros mismos cuando expresamos nuestras necesidades en vez de mirar primero las de los demás por quedar bien.
- En el cuarto ejemplo sería ser lo más coherente posible con mis necesidades y mis emociones aunque esto conlleve no sentirse del todo comprendido por el entorno o la sociedad.
Así que DEJAR IR supone un trabajo interno y con el entorno bastante complejo, que requiere darte cuenta de aspectos internos para revisarlos y poder llevar a cabo cambios que muchas veces impactan en el entorno, pero es necesario darle al botón de actualizar, antes puede que pensáramos y actuáramos de una forma y ahora pensemos ya actuemos de otra. Y no olvidar aplicar esa flexibilidad con nosotros mismos pero también con las personas que nos rodean.


