Muchas personas dudan de cuándo es el momento de pedir ayuda profesional para poder superar momentos difíciles de nuestra vida o saber si padecemos algún tipo de trastorno mental. La respuesta más sencilla sería decir que cuándo no puedas tú sólo y te sientas superado por cualquier situación ha llegado el momento de pedir ayuda. A veces esta tarea no es fácil así que le podemos prestar atención a algunas señales significativas que nos pueden ayudar a tomar la decisión.

Si nos encontramos con dolencias físicas de lo más variopintas, cuando el cuerpo nos avisa de qué no está bien, pero, incluso acudiendo a todos los médicos que creas convenientes no se va ese malestar físico. Eso significa que muy probablemente estemos SOMATIZANDO, es decir, expresando el malestar emocional a través del cuerpo.

Otra señal de alerta suele ser nuestro entorno. Las personas que nos conocen notan y pueden ver rápidamente si estamos mal o si hemos cambiado ciertos comportamientos. Si las personas mas cercanas no nos ven bien es un buen indicador para pedir ayuda.

También es un buen momento para pedir ayuda cuando la vida nos trae momentos difíciles como una muerte significativa, una enfermedad física, un divorcio o separación de la pareja, estrés en el trabajo, etc.

Otro indicativo y casi el más importante es que nuestra rutina se vea alterada por lo que nos esté pasando, si no podemos seguir con nuestra vida habitual y asumir nuestras responsabilidades o en los casos más graves, si se ve afectada nuestra autonomía.

Otra motivación, no menos importante es cuando sentimos que está todo bien, pero nos falta algo, entonces habrá llegado el momento de empezar un proceso de desarrollo personal, que no va ligado necesariamente a sentirse mal sino a un anhelo de conocerte a tí mismo, reflexionar y darte cuenta de cómo eres y de porque actúas como lo haces y las consecuencias que tiene eso en tu vida. Es una necesidad de responsabilizarte de quién eres y empoderarte de tu propia esencia para poder ser la mejor versión de ti mismx.